No puedes atribuirle un gran significado cósmico a un simple suceso terrenal. Una coincidencia, eso es todo lo que cualquier cosa siempre es, nada más que una coincidencia.
Como otra piel,
como otro sabor,
como otros abrazos;
otro dolor,
no habrá otros latidos,
no habrá otros orgasmos,
no habrá otras promesas,
ni siquiera otro yo.




